Jehová es mi Pastor; Nada me Faltará
Jehová es mi pastor; nada me faltará. En lugares de delicados pastos me hará descansar. Junto a aguas de reposo me pastoreará. Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Un mensaje de Dios en Salmos 23.
«Jehová es mi pastor; nada me faltará; en verdes pastos me hace descansar. «La bondad y el amor me seguirán todos los días de mi vida; y en la casa del SEÑOR habitaré para siempre» (Salmos 23:1–6).
En la casa de mi padre en el campo, hay un pequeño closet cerca de la chimenea donde conservamos los bastones usados por nuestra familia a lo largo de generaciones.
Cada vez que voy de visita a esa vieja casa y mi padre y yo planeamos salir a caminar, vamos al closet de los bastones y escogemos algunos que nos ayuden en la ocasión. Cuando hacemos esto, viene a mi mente el pensamiento de que la Palabra de Dios es como un bastón.
Durante la guerra, cuando experimentábamos tiempos de desaliento e inminente peligro, el versículo: «No temerá recibir malas noticias; su corazón estará firme, confiado en el SEÑOR» (Salmos 112:7) fue un bastón que nos ayudó a caminar por muchos de esos días oscuros.
Cuando murió nuestro hijo y fuimos presa de la desesperación, encontré otro bastón en la promesa: «Si por la noche hay llanto, por la mañana habrá gritos de alegría» (Salmos 30:5).
En tiempos de amenaza de peligros o dudas, cuando el juicio humano parece no valer nada, me ha sido fácil seguir caminando apoyado en este bastón: «En la serenidad y la confianza está su fuerza» (Isaías 30:15). —Abbott Benjamin Vaughan, en The Outlook